11 de febrero de 2026
11 de febrero de 2026
La editorial Undigital Atelier ha puesto en marcha en Gamefound la campaña de financiación de The Stone of Madness: Dicefall, el nuevo diseño de Eric Rodríguez que adapta al formato de mesa el universo del videojuego The Stone of Madness. Con esta propuesta nos adentramos en un monasterio español del siglo XVIII gobernado por la Inquisición y asumimos de forma conjunta el control de cinco prisioneros confinados entre sus muros.
Se trata de un juego de mesa cooperativo táctico de sigilo. No hay enfrentamientos directos como eje central, sino supervivencia, coordinación y escape. Gestionamos colectivamente a cinco prisioneros, cada cual con habilidades, restricciones y condiciones mentales propias. Todas las decisiones se toman en grupo y cada error tiene consecuencias que se extienden por los pasillos del monasterio.
La partida se desarrolla en rondas en las que asignamos acciones, movemos a los personajes por las distintas estancias e interactuamos con habitaciones, objetos y objetivos. Las acciones se resuelven mediante dados que representan la incertidumbre bajo presión y que están vinculados tanto al personaje que actúa como al contexto en el que se encuentra. La gestión de dados se convierte en una herramienta clave para ejecutar planes sin generar más problemas de los necesarios.
El sigilo marca el ritmo de la experiencia. Muchas acciones generan ruido, lo que incrementa la tensión y provoca que las patrullas de la Inquisición reaccionen y cambien su posición. El sistema de vigilancia responde a las decisiones que tomamos y a las alertas acumuladas, transformando el monasterio en una amenaza activa. Para evitar la detección debemos coordinar movimientos, ajustar tiempos y moderar cada paso, ya que el entorno no permanece inmóvil.
A lo largo de la partida la locura y las fobias se abren paso mediante un sistema de cartas que introduce restricciones, comportamientos obligatorios e interrupciones en las estrategias planificadas. El deterioro mental se convierte en una presión constante que debemos gestionar de manera colectiva. Ignorar este aspecto puede llevar a una situación sin salida, ya sea por colapso mental, por contención o por alcanzar un nivel de alerta que haga imposible continuar.
El monasterio se construye con fichas modulares y elementos narrativos que modifican la disposición de las salas, los objetivos y los desafíos en cada sesión. La victoria se alcanza al completar los objetivos marcados por el escenario correspondiente, mientras que la derrota llega si el grado de alerta alcanza un estado crítico o si las consecuencias acumuladas impiden la huida.
1-5 personas / +16 años / 90-120 minutos / A partir de 65€ en la campaña de financiación