15 de enero de 2026
15 de enero de 2026
FICHA
Autoría: Mike Lambo
Ilustraciones: Matías Cazorla
Editorial: Draco Ideas
Participantes: 1 (modo opcional uno contra uno o cooperativo)
Edad: +14
Tiempo: 10-90'
Precio: 25 € juego Sherman Solitario
32€ juego Sherman Solitario + plancha de fichas
57€ juego Sherman Solitario + plancha de fichas + 18 Miniaturas
72€ juego Sherman Solitario + plancha de fichas + 18 Miniaturas + 12 dados personalizados
Introducción
Sherman Solitario es un librojuego táctico diseñado exclusivamente para una persona, en el que tomamos el mando de un tanque Sherman y su tripulación durante la campaña de Francia en la Segunda Guerra Mundial. A través de trece misiones de dificultad progresiva y con objetivos variados, este título nos propone gestionar al detalle la posición, visibilidad, disparos y maniobras de nuestro blindado, enfrentándonos a una IA que responde a través de tablas, eventos aleatorios y despliegues cambiantes.
Creado por Mike Lambo, autor especializado en wargames solitarios accesibles, Sherman Solitario fue publicado originalmente en inglés y ha llegado en su versión española gracias a una exitosa campaña de financiación en Verkami impulsada por Draco Ideas. Con un enfoque directo y dinámico, el juego busca ofrecer la experiencia de un wargame táctico sin las barreras de entrada habituales del género, permitiéndonos sumergirnos en la acción desde la primera página. Cada partida genera una historia distinta gracias a su combinación de azar, decisiones estratégicas y situaciones límite, desde ataques aéreos imprevistos hasta la pérdida de miembros clave de la tripulación.
Cómo se juega
En Sherman Solitario nos ponemos al mando de un tanque Sherman y de sus cinco tripulantes, a lo largo de trece misiones ambientadas en diferentes escenarios de la campaña de Francia. Nuestro objetivo en cada partida puede variar entre sobrevivir al asalto enemigo, destruir vehículos concretos o eliminar unidades clave, por ejemplo. Lo que se mantiene constante es la tensión táctica y la necesidad de tomar decisiones críticas en cada turno.
Preparación y despliegue
Cada misión incluye un mapa con rejilla hexagonal a todo color y una configuración inicial específica. En él colocamos nuestro Sherman y las unidades enemigas controladas por el juego. Estos enemigos son gestionados mediante un sistema de inteligencia artificial (automa), que determina su despliegue y comportamiento en función de unas reglas simples pero efectivas. La posición de partida de los enemigos y los eventos aleatorios hacen que incluso repitiendo una misión la experiencia sea diferente.
Gestión de la tripulación y del tanque
Durante la partida, debemos decidir en todo momento cómo coordinar a nuestra tripulación. Una de las decisiones clave será determinar si el comandante se encuentra dentro del tanque, más protegido pero con menor visibilidad; o asomado a la torreta, lo que permite mejorar nuestra capacidad de detección y disparo, pero con un riesgo considerable. También influye la posición del artillero, el conductor o el cargador, así como el estado de la moral y posibles bajas que puedan producirse.
El sistema de juego incorpora reglas de línea de visión, encaramientos, efectos del terreno y daños específicos en las diferentes zonas del Sherman. Por ejemplo, una avería en las orugas puede dejarnos expuestos al fuego enemigo sin posibilidad de retirada, mientras que la baja del artillero puede forzarnos a reorganizar toda la operativa del tanque.
Resolución de turnos y combate
En cada turno, realizamos una serie de acciones: movernos, disparar, cambiar la posición de los tripulantes o buscar cobertura. Las unidades enemigas actuarán según las reglas del automa, con un comportamiento que varía en función de su tipo, la misión y la distancia a nuestro vehículo. Esta gestión es fluida y permite centrarnos en la toma de decisiones sin necesidad de consultar constantemente el reglamento.
El combate se resuelve con dados de seis caras, que también se utilizan para los chequeos de moral, la aparición de eventos o el daño recibido. A pesar de su sencillez, el sistema genera momentos dramáticos como disparos que fallan por escaso margen, impactos devastadores o situaciones en las que el azar nos obliga a improvisar sobre la marcha.
Rejugabilidad y campaña
Además del sistema de eventos que altera el curso de cada partida, el juego ofrece reglas para encadenar las misiones como una campaña, con consecuencias que se arrastran de una a otra. De este modo, podemos simular el avance de nuestro Sherman a través de una serie de escenarios conectados, donde las decisiones tomadas y los daños sufridos tendrán un impacto directo en los desafíos futuros.
Aunque Sherman Solitario está diseñado experiencia lúdica en solitario, también incluye modos alternativos, como el enfrentamiento uno contra uno o el juego cooperativo, con pequeñas modificaciones en la configuración y reglas.
Valoración y conclusión
Sherman Solitario ofrece una experiencia muy sólida para quienes buscan adentrarse en el mundo de los wargames tácticos sin enfrentarse a la complejidad habitual del género. Desde el primer momento, el juego destaca por su accesibilidad. De hecho, las reglas son claras, la preparación de las misiones no abruma demasiado y la mecánica de resolución de acciones con dados proporciona una curva de aprendizaje suave que permite centrarse más en la toma de decisiones que en memorizar tablas interminables.
La gestión de la tripulación y del tanque, con decisiones como si el comandante asoma o no por la torreta, genera dilemas constantes que reflejan con eficacia las tensiones de un combate blindado, y la inclusión de un sistema de eventos aleatorios mantiene cada partida inesperada. Asimismo, el automa resulta eficiente, dotando a las unidades enemigas de comportamientos reales sin tener que consultar continuamente el libro de reglas, lo que agiliza el ritmo de juego y favorece la inmersión.
Sin embargo, no todo está exento de matices. La dependencia de eventos aleatorios y de tiradas de dados puede generar sensaciones de frustración en algunas situaciones, especialmente cuando determinadas decisiones tácticas acertadas se ven desbaratadas por un mal resultado en los dados. Además, y aunque el automa es competente, quienes busquen una IA extremadamente sofisticada podrían echar en falta una mayor profundidad en su toma de decisiones. En ocasiones, los comportamientos enemigos pueden sentirse repetitivos tras varias partidas. La presentación en formato librojuego también tiene sus limitaciones. Si bien es funcional y adecuado para partidas rápidas y personas principiantes, los aficionados a grandes tableros plegables o componentes premium pueden encontrar la propuesta algo austera.
A pesar de estos aspectos, Sherman Solitario brilla en su capacidad para contar historias a través de sus misiones. Cada enfrentamiento deja una huella, ya sea por una retirada ajustada, un duelo con un Stuka que rompe la moral de la tripulación o la tensión de una emboscada inesperada. La rejugabilidad es alta gracias a la variación en el despliegue inicial de enemigos y a la tabla de eventos, que asegura que ninguna misión se sienta igual a la anterior. Y la posibilidad de enlazar escenarios en forma de campaña añade una dimensión narrativa que intensifica el vínculo con nuestro Sherman y su dotación, transformando cada derrota y cada victoria en parte de una trayectoria más amplia.
En conjunto, Sherman Solitario consigue su objetivo de ofrecer un wargame táctico accesible, absorbente y rejugable. Su equilibrio entre profundidad estratégica y simplicidad operativa lo convierte en una excelente puerta de entrada al género, así como en una opción atractiva para quienes ya juegan a wargames pero desean una experiencia más contenida y ágil. La sensación de estar al mando de un Sherman en plena campaña francesa está bien conseguida, y el título deja una impresión duradera que invita a regresar a sus misiones una y otra vez.