26 de mayo de 2026
26 de mayo de 2026
RESEÑA REALIZADA CON LA COLABORACIÓN DE MENSA ESPAÑA
Mensa es una asociación de personas de alto cociente intelectual CI, fundada en Inglaterra en el año 1946, presente en España desde 1984.
Los juegos de mesa son una afición enormemente extendida entre los socios de Mensa España.
Autor de la reseña: Antonio Esteban Buznego, socio de Mensa España
FICHA
Autoría: Johan Benvenuto
Ilustraciones: Maëva da Silva
Editorial: Libellud
Participantes: 1–4
Edad: +10
Tiempo: 30-45'
Precio: 34,99€
Complejidad: 2 / 5
Introducción
Harmonies es un juego por turnos, fácil, rápido y ameno, con un diseño muy cuidado en el que cada participante construirá en su propio tablero hábitats para sus animales con el objetivo de obtener más puntos que el resto.
Es un juego de mecánicas fáciles en el que se puede ir mejorando a medida que profundicemos en las estrategias y combinaciones posibles. Fácil de sacar a mesa que incluso los niños disfrutarán.
Cómo se juega
El objetivo del juego es conseguir la mayor cantidad de puntos antes de que se acabe. Cada jugador irá montando su tablero (hábitat) y sus animales con su estrategia, y el juego se acabará cuando se vayan llenando los tableros.
Los puntos se consiguen de dos maneras posibles:
Mediante el propio tablero, ya que cada tipo de fichas da sus propios puntos.
Colocando animales en nuestras fichas, con puntos distintos según cada animal.
En cada turno un jugador tomará 3 fichas, las colocará en su tablero, y opcionalmente cogerá una carta de animal. Eso es todo lo que hará cada jugador, y así hasta que el juego se termine. No hay más. Por tanto, la complejidad estará en cómo coloquemos las fichas y los animales. Es decir, en cómo montemos nuestro tablero. Cada jugador dispondrá de tablero y 4 huecos para cartas de animales. El tablero es reversible para jugar de dos modos distintos, que si bien no varía mucho el juego, le da rejugabilidad.
Turno de juego
En primer lugar hay que coger fichas del tablero central, pudiendo elegir cualquier grupo de 3 fichas, y colocarlas en el tablero de jugador.
Las fichas tienen unas reglas de colocación, y también dan puntos en función de cómo estén colocadas. Incluso, algunas fichas se pueden colocar unas encima de otras. Además de colocar fichas, un jugador puede coger un animal del centro. Siempre habrá 5 cartas de animal dispuestas en el centro, y solo se podrá coger uno. Esta parte es opcional.
Cada animal tiene unos cubitos que representan los animales. Cada carta representa un hábitat que debe cumplirse en nuestro tablero para dicho animal. Cada vez que se cumple, ponemos el cubito de más abajo y lo colocamos como indique la carta. El valor despejado más alto es la cantidad de puntos que obtenemos.
Una vez terminada, la apartamos para contar al final de la partida y podemos usar ese hueco para otra carta de animal. De este modo iremos bloqueando fichas en nuestro tablero con animales, y organizando nuestras combinaciones para lograr muchos puntos.
Existen también las cartas de espíritus de la naturaleza, que ocuparán uno de nuestros huecos de animal y modificarán las reglas de puntuación de cada jugador. Estas se mantienen toda la partida, y hacen que haya variabilidad en las estrategias entre jugadores.
Una vez colocado el animal en su hábitat en nuestro tablero, al final de la partida nuestras fichas puntuarán extra del modo que define cada espíritu.
Se puede jugar las primeras partidas sin ellas, para familiarizarse con las mecánicas de juego principales. También existe el modo en solitario, como se comentaba arriba, que hace unas pequeñas modificaciones al modo de robar cartas y fichas del centro, así como para puntuar, para poder practicar o retarte a ti mismo.
Para más detalles de las reglas de colocación o puntuación recomendamos consultar el manual de juego o algún vídeo de Internet.
Valoración
En este juego te puedes complicar todo lo que quieras. Puedes jugar de forma relajada decidiendo en tu turno qué hacer, o ir pensando mientras juegan los demás en qué te dejarán, qué estrategia siguen los otros y cómo podrás planificarte al respecto.
En ese sentido, recuerda un poco a Azul, de Michael Kiesling, aunque en este hay que familiarizarse con las reglas de colocación de las distintas fichas, lo que da un poco de complejidad al inicio. No demasiada.
La idea suele ser ir guiando nuestro tablero en función de los animales que tenemos, y los que tienen los demás jugadores. Al igual que Azul, si eres el único que va a por un tipo de ficha concreta, lo tienes mucho más fácil.
Intentando completar nuestros animales orientaremos nuestro tablero para completar los patrones, a la vez que intentaremos optimizar los puntos de las fichas que ponemos. Estas combinaciones, sumado a la suerte de lo que nos encontremos en nuestro turno, determinará si hacemos más o menos puntos.
Hay que saber ir adaptándose y no obsesionarse con alguna carta o recurso concreto.
Además de competir por recursos, los jugadores competirán por las cartas de animales. Habrá que intentar predecir lo que harán los demás para entender qué tendrás disponible y poder adaptarte. Aunque la suerte juega un gran papel en el desarrollo del juego, los jugadores que sepan adaptarse a lo que el juego les ofrezca serán los que cuenten con mayor ventaja.
De hecho, el azar será nuestro principal enemigo, y no tendremos las piezas y animales ideales en todo momento; así que podremos montar estrategias a medio y largo plazo, dejando todo preparado para lo que el juego nos ofrezca en cada turno.
Otra cosa a tener en cuenta será el final del juego. Es fácil intentar abarcar demasiado y que se termine la partida antes de que hayamos podido completar nuestros grandes planes. Habrá que estar pendiente de los demás jugadores para saber si van a detonar el final de partida llenando su tablero.
El juego cuenta con una cómodo bloc para contar los puntos de forma sencilla al terminar la partida, y comprobar cuán efectiva ha sido la estrategia de cada jugador.
La dualidad de pensar en cómo montar los hábitats para los animales (de forma repetida), a la vez que intentamos optimizar los puntos que nos dan las fichas de nuestro tablero, es lo que le da la profundidad al juego, que sumado a su sencilla mecánica resulta en un juego bastante redondo que está teniendo mucho éxito.
Lo atractivo que es visualmente termina de perfeccionar el juego de mesa. Y es que los materiales, las texturas y los dibujos hacen que el juego entre por los ojos.
El juego mide muy bien los tiempos y deja a los jugadores con buenas sensaciones, lo que hace que sea fácil querer jugar más veces.
Se echa de menos más interacción entre jugadores, y una mayor rotación de recursos y animales, ya que puede pasar que se queden las mismas cartas de animal y recursos un tiempo si a nadie le interesan.
Pero a pesar de esto Harmonies intenta simplificar las partidas, con un acertado sistema en el que el peso de la colocación y la estrategia individual es el que quiera darle cada uno. Todo un éxito.
Conclusión
Harmonies es un juego agradecido y sencillo de sacar a la mesa y jugar, incluso con nuevos jugadores. Además, incorpora mecánicas bastante originales y mucha rejugabilidad; todo lo cual explica fácilmente el motivo de su éxito.
PROS
Arte visual y materiales
Rompecabezas de dos mecánicas
Rejugabilidad
CONTRAS
Poca interacción entre jugadores
Influencia demasiado alta del azar algunas ocasiones