31 de diciembre de 2025
31 de diciembre de 2025
FICHA
Autoría: Michael Palm y Lukas Zach
Ilustraciones: Paul Riebe
Editorial: SD Games
Participantes: 1-6
Edad: +10
Tiempo: 30-90'
Precio: 44,95€
Introducción
Tras conquistar corazones y llevarse el Spiel des Jahres en 2023, Dorfromantik: El Juego de Mesa regresa con un título independiente que mantiene su esencia y amplía horizontes: Dorfromantik: Sakura. Esta vez dejamos atrás la campiña europea para sumergirnos en los apacibles paisajes del Japón rural, donde los arrozales y los cerezos en flor se convierten en protagonistas de una experiencia cooperativa tan relajante como retadora.
Dorfromantik: Sakura no es una simple expansión, sino una evolución del juego original. Aunque conserva su accesible sistema de colocación de losetas y su estructura de campaña progresiva, introduce más de 40 logros, seis cajas de contenido por desbloquear y nuevas mecánicas que enriquecen el viaje sin perder su carácter familiar. Con una estética cuidada y una curva de dificultad ligeramente superior, este título ofrece una nueva forma de disfrutar de la construcción de paisajes, ideal tanto para veteranos como para quienes se acercan por primera vez al universo Dorfromantik.
Cómo se juega
En Dorfromantik: Sakura colaboramos para construir, loseta a loseta, un paisaje japonés armonioso y funcional, en el que caminos, ríos, arrozales, pueblos y cerezos (sakura) se entrelazan en equilibrio. Nuestro objetivo es completar tareas que nos proponen crear áreas de un tipo concreto de terreno con una extensión determinada, y con ello sumar puntos para superar nuestro récord y avanzar en la campaña.
La partida comienza con la preparación de dos mazos: uno de losetas de paisaje y otro de losetas de tarea. Cada una de estas últimas, al colocarse, recibe un marcador con el tipo de terreno y el número de losetas necesarias para completar la misión. Por ejemplo, puede pedirnos conectar exactamente cinco arrozales o cuatro ríos. A lo largo del juego, debemos procurar mantener tres tareas activas sobre el tablero. Cuando completamos una, liberamos espacio para una nueva.
Las reglas de colocación son intuitivas. Las losetas deben situarse adyacentes a otras y, aunque no es obligatorio hacer coincidir tipos de terreno, resulta conveniente si queremos cumplir objetivos. Eso sí, los caminos y ríos deben continuar de forma coherente; no pueden terminar en seco ni unirse de forma incoherente. Cada turno añadimos una nueva loseta al paisaje, decidiendo en equipo dónde colocarla para avanzar en nuestros propósitos sin bloquearnos.
Tareas, puntuación y progreso
El sistema de puntuación se activa al agotar el mazo de losetas de paisaje. Entonces, sumamos los puntos obtenidos por las tareas cumplidas (las que siguen activas no puntúan), añadimos un punto por cada loseta de la zona en la que se encuentra una bandera cerrada (otra novedad de esta edición), y contamos la longitud de la carretera y el río más largos. A medida que avanzamos en la campaña, se desbloquean nuevas formas de puntuar y de organizar el espacio, lo que enriquece la experiencia.
Tras cada partida registramos la puntuación en una hoja de campaña. En función del resultado, tachamos casillas que nos acercan a los distintos sobres o cajas de contenido adicional. Cada uno de ellos incorpora nuevas losetas, mecánicas o condiciones de victoria que se integran con naturalidad en el sistema base, añadiendo capas de estrategia sin aumentar en exceso la complejidad. El avance es paulatino y está cuidadosamente diseñado para mantener el interés durante toda la campaña.
Valoración y conclusión
Dorfromantik: Sakura mantiene la esencia del juego original y la refuerza con una ambientación renovada, más variedad de tareas y un desarrollo de campaña más profundo. Su principal virtud sigue siendo la accesibilidad. Se trata de un juego cooperativo fácil de explicar y de poner en mesa, ideal tanto para sesiones familiares como para quienes buscan una experiencia más contemplativa que competitiva. Las mecánicas de colocación de losetas y cumplimiento de objetivos fluyen con naturalidad; y las decisiones, aunque sencillas en apariencia, ofrecen espacio para la optimización y la discusión en grupo. La sensación de ir construyendo entre todos un paisaje armonioso sigue siendo uno de sus mayores encantos.
La introducción del entorno japonés, con elementos como los cerezos y los arrozales, no solo aporta un aire visual renovado, sino que influye sutilmente en las sensaciones de juego. Las banderas, por ejemplo, añaden un nuevo incentivo espacial que se suma a las tareas, mientras que la estructura de campaña gana en ambición con más de 40 logros por desbloquear y seis cajas de contenido progresivo. Esto le otorga al juego una mayor profundidad táctica y un atractivo extra para quienes disfrutan de la evolución gradual y la sorpresa. Además, el sistema de progreso está diseñado con equilibrio, premiando la constancia sin castigar los errores.
Sin embargo, no todo es positivo. Como en el juego original, la ausencia de una condición de victoria o derrota clara puede dejar a muchas personas con una sensación difusa sobre su desempeño. Aunque se registran puntos y se avanza en la campaña, el hecho de que todo esté orientado a la superación personal y no haya un reto concreto que vencer puede percibirse como una falta de tensión. También hay quien puede considerar que, más allá del cambio estético y algunos añadidos, Sakura no introduce suficientes diferencias como para justificar su compra si ya se posee el juego base, especialmente si no se está interesado en rejugar una campaña similar.
Pese a todo, Dorfromantik: Sakura logra destacar por su belleza, su ritmo relajado y su capacidad para ofrecer partidas agradables y cooperativas sin más complicaciones. Es una propuesta excelente para quienes valoran la progresión pausada, el descubrimiento y la estética, y especialmente recomendable si no se ha jugado al título original. Incluso para los veteranos, su campaña más exigente y su ambientación inspirada en el Japón rural aportan motivos suficientes para volver a sentarse a la mesa.