5 de enero de 2026
5 de enero de 2026
FICHA
Autoría: Eric Rodríguez
Ilustraciones: Mado Peña y Ernest Sala
Editorial: Undigital Atellier (en colaboración con Chibig Studio)
Participantes: 1-4
Edad: +9
Tiempo: 45-60'
Precio: 39,95 € (64,99€ edición deluxe)
Introducción
En Delivery Witches nos ponemos en la piel de jóvenes brujas aprendices que, escoba en mano, se enfrentan al reto de repartir paquetes mágicos por una isla dividida en tres niveles de dificultad creciente. A través de un sistema de acciones sencillas y objetivos estratégicos, deberemos demostrar nuestras dotes de mensajeras para convertirnos en la mejor bruja repartidora del lugar. Con una estética encantadora y un espíritu claramente inspirado en el universo de los videojuegos, este título ofrece una experiencia accesible pero no exenta de decisiones tácticas.
El juego nace como una adaptación de Mika and the Witch’s Mountain, un videojuego desarrollado por Chibig Studio. Eric Rodríguez, diseñador del juego de mesa, quiso trasladar la esencia del videojuego (basada en la exploración, la mejora y el espíritu de superación) al entorno lúdico de mesa. Para ello contó con el apoyo de Carlos Corella, de Undigital Atelier, y del propio equipo artístico de Chibig, que reutilizó materiales visuales del juego digital junto a nuevas ilustraciones. Ahora bien, Delivery Witches no solo está pensado para los fans de Mika, sino también para cualquier aficionado al género pick-up and deliver que busque una propuesta familiar, dinámica y con un toque de magia.
Cómo se juega
Antes de comentar cómo se juega, hay que decir que la edición que hemos probado es la versión deluxe de Delivery Witches, que incluye componentes mejorados y algunos elementos estéticos adicionales como medallas serigrafiadas, escobas de madera y un inserto personalizado. Sin embargo, las reglas y la experiencia de juego permanecen fieles a la versión estándar.
Dicho esto, cada participante encarna a una aprendiz de bruja que, escoba en mano, debe repartir paquetes mágicos por la isla. En cada turno disponemos de cuatro acciones, que podemos gastar o guardar (hasta un máximo de ocho) para el turno siguiente. Estas acciones pueden utilizarse para movernos, aceptar encargos, mejorar nuestra escoba o adquirir habilidades. La libertad para distribuir estas acciones como queramos enriquece el juego con pequeñas decisiones estratégicas en cada ronda.
Moverse por el tablero es sencillo. Gastamos una acción para trasladarnos a una loseta adyacente, siempre que no esté ocupada por otra bruja. Algunos caminos incluyen obstáculos (como montañas o zonas de agua) que no consumen acciones adicionales, pero sí afectan a las bonificaciones que obtendremos al completar los encargos, por lo que evitarlos puede ser clave si aspiramos a exprimir cada recompensa.
Recoger, entregar… y mejorar
Para aceptar un encargo, debemos situarnos en una casilla de recogida y usar una acción para robar una carta del nivel correspondiente de la isla. Estas cartas indican cuántos paquetes debemos entregar, a qué casas de colores y bajo qué condiciones. Solo podemos tener hasta tres encargos activos, y no se puede aceptar más de uno seguido en la misma casilla sin habernos movido previamente.
Entregar los paquetes, en cambio, no cuesta ninguna acción. Basta con pasar por las casas del color indicado para que la entrega se realice automáticamente. Y si tenemos varios paquetes del mismo color, los entregamos todos a la vez. Esta mecánica permite optimizar rutas y buscar sinergias entre pedidos para obtener más beneficios en menos tiempo.
Tras cada entrega exitosa, obtenemos monedas y cristales mágicos, además de puntos de habilidad si cumplimos ciertas condiciones (como evitar obstáculos o completar el pedido en un número limitado de acciones). Estas recompensas sirven para adquirir mejoras como nuevas escobas que nos permiten alcanzar zonas superiores del tablero y cartas de habilidad con efectos permanentes que potencian nuestras capacidades como brujas repartidoras.
Medallas, progresión y final de partida
La isla está dividida en tres niveles de dificultad creciente, a los que solo podremos acceder si mejoramos nuestra escoba. A medida que completamos entregas y cumplimos hitos (como repartir cuatro paquetes del mismo color o adquirir tres habilidades), iremos obteniendo medallas que, además de otorgar puntos, marcarán el avance hacia el final de la partida. Cuando alguien consiga su cuarta medalla, se activa la ronda final.
Al final, sumamos puntos por los paquetes entregados, las medallas obtenidas, las mejoras y habilidades adquiridas, y también por monedas y cristales sobrantes. Gana quien haya acumulado más puntos… y si hay empate, se impone quien haya hecho más entregas.
Valoración y conclusión
Delivery Witches brilla por su capacidad para ofrecer una experiencia lúdica accesible y, al mismo tiempo, gratificante. Su principal virtud reside en el equilibrio entre simplicidad mecánica y profundidad táctica. El sistema de gestión de acciones permite tomar decisiones constantes sin abrumar; mientras que la progresión a través de las entregas, las habilidades y las escobas genera una sensación de mejora constante que resulta especialmente satisfactoria para públicos familiares.
Otro de sus grandes aciertos es la integración temática. La idea de ser una aprendiz de bruja que reparte paquetes por una isla mágica no solo es atractiva visualmente, sino que se refleja en las mecánicas de forma coherente como volar, sortear obstáculos, mejorar herramientas y competir por ser la más eficiente están todos perfectamente ligados al tema. Además, la estética del juego, heredada del universo de Mika and the Witch’s Mountain, aporta un encanto visual innegable, con buenas ilustraciones y componentes de calidad (especialmente en la edición deluxe que hemos probado).
En cuanto a su escalabilidad, el juego funciona bien en todas sus configuraciones, incluido el modo solitario, aunque es en partidas de tres o cuatro personas donde brilla más la interacción y la competencia por los espacios clave. En cuanto a su rejugabilidad, las losetas modulares, las cartas de habilidad y las distintas rutas de mejora ofrecen suficientes variaciones como para mantener el interés durante múltiples partidas, especialmente si se introduce el modo avanzado.
Sin embargo, a nuestro juicio, el juego no está exento de algunas debilidades. Para personas experimentadas, Delivery Witches puede quedarse corto en términos de complejidad o tensión estratégica. Las mecánicas de pick-up & deliver y mejora de personajes, aunque bien implementadas, no presentan grandes innovaciones, y en algunas partidas puede aparecer una cierta sensación de repetitividad si se prolonga demasiado. Además, aunque el azar no es predominante, la aparición de ciertos encargos o habilidades en momentos clave puede influir más de lo deseable en partidas ajustadas.
Con todo, Delivery Witches logra su propósito con creces, que es ofrecer un juego familiar, dinámico y temáticamente atractivo, que invita a superarse entrega tras entrega. Es un título ideal para introducir a nuevos jugadores en el género pick-up & deliver, sin renunciar a un nivel de toma de decisiones que mantenga involucrados también a quienes ya tienen experiencia. Un juego encantador en fondo y forma, que sabe conjugar lo mágico con lo mecánico.